¿Alguna vez has percibido que dependiendo el color que traes puesto en tu ropa, tu humor cambia? ¿Te has preguntado por qué? La respuesta es la psicología del color, un campo de estudio aún muy inmaduro y poco comprobable. En el ámbito de la publicidad, el diseño, en general del arte; se estudia cómo el color influye en nuestros sentimientos, y cómo utilizarlos para despertar uno, etc. Por ejemplo, cuando pasamos por un restaurante que tiene colores rojo o amarillo, es probable que nos despierte el apetito, en sí, eso se debe a la psicología del color. A pesar de su inmadurez, la psicología del color ha estado presente en el imaginario de la humanidad desde tiempos remotos, es decir, al comenzar a usarlos como simbolización ya se pensaba que cada uno de los colores tenía un significado. Algunas de las culturas que usaban este método fueron la china, la maya, los alquimistas europeos, entre otros. Por parte de la cultura griega, Aristóteles fue de los primeros que buscaron entender las propiedades de los colores. Sin embargo, no fue hasta que llegó el Alemán Johann Wolfgang Von Goethe con su “Teoría del color”, donde refutaba la teoría de Newton donde se creía que los colores dependían del objeto y la luz, Goethe pensaba que la percepción jugaba una parte importante en la interpretación de los mismos. Más adelante Eva Heller escribió un libro donde explica la relación que existe entre los colores y los sentimientos, los cuales se basan en una serie de experiencias universales. Por ejemplo: todos relacionamos el rojo con alerta, el verde con la naturaleza y el amarillo con la luz. ¿Quieres conocer más sobre la psicología del color? Te compartimos nuestra fuente.