Te habías puesto a pensar en la cantidad de información y estímulos que recibimos en un día normal Es posible decir que todo comunica; por ello, como parte de la imagen que proyecta una persona o institución, nacen una serie de códigos llamados axiomas.

¿Has escuchado hablar de los axiomas?

La RAE define este principio como una proposición clara y evidente, que se admite sin necesidad de demostración. Es decir, una verdad tan irrefutable que se da por buena y se utiliza como punto de partida para hallar más conocimiento.

Hoy en día, existen diversos autores, tales como Watzlawick y Víctor Gordoa, que hablan acerca de su contribución, en aspectos relacionados con la comunicación, percepción e imagen de un individuo o institución. En este artículo planteamos los más significativos, en cuanto al ámbito empresarial, ya que todo tiene un impacto y repercusión en la mente de nuestro consumidor.

“Si de todas formas los demás van a formarse una imagen nuestra ¿no sería mejor crearla y controlarla de acuerdo con lo que deseemos obtener como resultado?”


Partiendo del punto anterior, en el cual “es inevitable tener una imagen”, y “la imposibilidad de no comunicar”; porqué no empeñarnos en construir una proyección coherente a lo que buscamos transmitir dentro de nuestra empresa, tomando en cuenta lo que somos y lo que buscamos ser, Recuerda que toda conducta en una situación de interacción, tiene un valor de mensaje, y cualquier comunicación implica un compromiso y define el modo en que el emisor concibe su relación con el receptor.

Si bien es inevitable que los individuos se forjen un juicio de valor, a través de la impresión que estos tienen acerca de nuestra empresa, es indispensable tomar en cuenta los estímulos visuales, ya que el “83% de las decisiones las hacemos por los ojos”, la sensación positiva o negativa contribuirá entre elegirnos a nosotros o a la competencia.

Es por ello, que desde un inicio debe ser definido el canal de comunicación y la imagen que proyectaremos ante nuestro público meta, basado en la esencia de la institución; ya que si bien, “la imagen es dinámica”; es decir es posible mejorar una imagen deteriorada, “siempre tomará más tiempo y será más difícil reconstruir una imagen que construirla desde el origen”.


¡No olvides que una vez creada la imagen de una empresa, todo aquel que sea miembro de ella será etiquetado de la misma manera!